Diferencias clave entre los CFDs de acciones (Contracts for Difference) y la compra directa de acciones:
1. Trading con apalancamiento (leverage)
Los CFDs de acciones permiten operar con apalancamiento (leverage), lo que significa que solo necesitas pagar una parte del margen (margin) para obtener una mayor exposición al mercado.
Por ejemplo, si deseas operar un CFD de acción por valor de $10.000, solo necesitas invertir $2.000 como margen.
Esto permite amplificar las ganancias incluso con pequeños movimientos del mercado, pero también aumenta las posibles pérdidas.
2. Sin propiedad del activo
Al operar CFDs de acciones, no posees realmente las acciones subyacentes, lo que significa que no es necesario pagar impuestos de timbre (stamp duty). Sin embargo, como no posees las acciones reales, no tienes derechos de accionista, como derechos de voto o el pago directo de dividendos (dividends).
Los dividendos normalmente se reflejan como ajustes en efectivo para quienes mantienen posiciones long, mientras que quienes mantienen posiciones short deben pagar ajustes por dividendos.
3. Trading flexible
Los CFDs de acciones permiten abrir posiciones long (buy) cuando el mercado sube y short (sell) cuando el mercado baja. Esto permite obtener beneficios de las fluctuaciones de precio en cualquier condición de mercado.
En cambio, al comprar acciones reales, normalmente solo puedes obtener ganancias cuando el precio de la acción aumenta.